lunes, 15 de julio de 2019

NO TIENES MIL PROBLEMAS, SOLO TIENES UNA TAREA



Todos llegamos a este mundo con una tarea por desarrollar, esta tarea va a determinar absolutamente todas las situaciones que vivamos en nuestra vida, tanto las placenteras como las dolorosas. Dicha tarea la ponemos en marcha a muy temprana edad gracias a una historia, a una vivencia en particular, pero esa historia y los personajes que la conforman no fueron quienes pusieron esa tarea en nosotros, no, no fueron nuestros ancestros, no fue nuestra familia, no fue el entorno de nuestra infancia, nuestra gestación o nacimiento, simplemente esa tarea ya la traíamos con nosotros cuando llegamos aquí, esa historia, esos personajes, esas vivencias, esos ancestros o ese entorno, fueron las herramientas que nosotros mismos elegimos para crear el escenario perfecto que nos permitiera comenzar a desarrollarla.
Ahora bien, dicha historia que permitió activar, poner en marcha nuestro propósito de vida, está ligada a unas emociones, a unas sensaciones y sentimientos que son los que en la vida diaria de una manera u otra nos van a afectar, porque en si la tarea no es la que molesta, porque incluso ella es necesaria para poner en marcha nuestra vida en este plano de existencia, esa tarea es como el botón de encendido de nuestro mundo.
Observar a fondo esas emociones y ubicar la historia a la que están ligadas, nos permitirá reconocer con claridad nuestra tarea y comenzar a trabajar en ella de una manera consciente minimizando el impacto que dichas emociones tienen sobre nosotros, permitiéndonos por primera vez elegir libremente la manera como queremos vivir, porque no hay una manera correcta o incorrecta de vivir, simplemente todo pasa por una elección propia.
Esto es hacer consciencia, esto es crear alma, esto es hacernos responsables sin señalar y sin juzgar, sin “lavarnos las manos”, esto es comenzar a reconocernos verdaderamente, sin mascaras ni disfraces,  para por fin comenzar a crear libremente nuestra vida.

GIOVANNI CASTAÑEDA                
Terapeuta Transpersonal

martes, 11 de junio de 2019

¿POR QUE REPITES LAS MISMAS CAÍDAS?



¿Te has puesto a observar con detenimiento esas situaciones conflictivas que has tenido a lo largo de tu vida?, situaciones que no te agradan, que no te traen buenos recuerdos, situaciones que bautizaste como “errores”. ¿Te has dado cuenta cómo has querido olvidarlas? ¿Y al hacerlo o al intentar hacerlo lo único que consigues es que más adelante  las vuelvas a recordar por estar repitiéndolas?
Apuesto a que has pensado en que eres una buena persona, que tratas de ser responsable, cordial, que tratas de hacer lo mejor que puedes y de NO REPETIR las mismas historias ¿verdad?
Pues bien, ¿sabes porque pasa? ¿Sabes porque repites situaciones si conscientemente no lo deseas?, para eso hay una explicación.
Tú no eres solo un cerebro o una mente consciente, no, es más, esa parte consciente, racional o intelectual que tanto idolatramos es mínima, es pequeña, tiene poca energía y poca experiencia, porque eres más que eso, eres un cumulo de emociones, recuerdos, ideas, conceptos, visiones sobre la vida y sobre ti mismo, eres como un rompecabezas que se armó con fichas que se identifican con colores, olores, sabores, tendencias, conductas, pensamientos, deseos, repulsiones, etc., eres eso y más, eres como un librito de instrucciones, es como si hubieses comprado la vida y tú mismo eres su manual de instrucciones en donde explica de manera muy clara, pero quizá no muy hábil, como vivirla, como afrontarla, que es lo bueno y que es lo malo, que la pone en riesgo y que no, eres tu mismo folleto de instrucciones, tienes todas las reglas descritas en tu interior de “como debes vivir”, y esas reglas, dice muy claro en el manual, se deben respetar, es necesario que esas reglas, es decir, esa información interna que te rige sea validada a cada momento, porque de lo contrario, como con un electrodoméstico, puede dañarse si no se siguen las instrucciones al pie de la letra. Ese manual de instrucciones condiciona nuestra vida.
¿Pero y de donde sacaste esas instrucciones?, en primer lugar ya traías algunas de ellas en tu recorrido como ser evolutivo (espíritu), además de esto elegiste llegar a un entorno familiar, social, cultural, que te permitiera desarrollar esa tarea, poder poner en practica ese manual de instrucciones, haz de cuenta que tienes una tarea de español, la tienes que hacer en español, no la puedes hacer en matemáticas, es decir, necesitas el escenario perfecto para realizarla, no puedes trabajar, por ejemplo, el respeto por ti mismo en un entorno en donde todos se valoren y se respeten, no habrían las herramientas necesarias para realizar la tarea.
Resumamos ¿Por qué repito las mismas situaciones si tengo tanto cuidado en no hacerlo? Fácil, porque esas situaciones son una solución de supervivencia, es la solución a algo en tu historia. Te doy un ejemplo, si llegas a esta vida con una tareíta de reconocer tu valía, tu posición, reconocer que tienes derecho a elegir, te puedes poner tú mismo en frente diferentes escenarios (familias) en donde estén las herramientas perfectas para realizar esa tarea, por ejemplo puedes elegir llegar a un entorno familiar en donde la violencia hacia las mujeres este presente, llegas y dices, este es el entorno perfecto, y llegas y te presentas y ves a tu bisabuela que fue golpeada por su pareja, y tu abuela que también vivió lo mismo, luego vivencias más de cerca a tu madre que también pasa por lo mismo, y dices dos cosas: primero, este es el escenario perfecto para desarrollar mi tarea y segundo, si quiero quedarme en este escenario, que no me expulsen de aquí y poder tener la oportunidad de realizar la tarea, debo ser leal a sus reglas, a sus manuales, a su información, debo ser leal a recibir violencia por parte de mis parejas, y todo queda listo para que tu vida se desarrolle de acuerdo a ese manual, y arrancas, llega una pareja y te golpea, llega otra y también, llega otra y quizá no te golpea pero te agrede verbalmente, y así pasas la vida intentando conocer al príncipe azul pero no lo logras porque de lo contrario serias desleal a los que te permitieron llegar y te quedarías sin el espacio perfecto para desarrollar tu tarea. Por eso repites, o más bien, para eso repites.
¿Pero y esto lo puedes cambiar?, claro, el primer paso para cambiar algo es verlo, es decir, tomar consciencia del “para que” repito una situación, del “como” esa situación es una solución y que es lo que está solucionando, y reconocer cuál es tu tarea a realizar. Solo ahí, solo con la comprensión profunda de un problema, lo puedes solucionar, porque lo fragmentas, lo observas, entras en el sin juicios y con responsabilidad y te das cuenta  que ese problema tiene muchas vía de solución. Un problema que se repite es como una llamada que no contestas ¿Cuál es la única manera de dejar de escuchar el teléfono? Pues contestando, porque cuando contestas ese llamado que tú mismo te estás haciendo el teléfono deja de sonar, es decir, el problema ya no es necesario en tu vida, ya no tienes que ponerlo más en tu camino. Si observas con detenimiento veras que todos los problemas de tu vida no son situaciones independientes, no están separadas las unas de las otras, sino que más bien guardan una conexión, que aunque se presenten de diferentes formas y en diferentes tiempos y espacios, tienen algo en común, revisa y veras como tienes una tarea por realizar y te has llamado la atención de mil maneras considerando que tu vida ha estado o está repleta de problemas, pero no es así, tienes una tarea por realizar pero cientos de medios (problemas) para hacerla.

La terapia transpersonal es un acompañamiento que te hago para que puedas comprender a fondo tu problema, encontrar el “para que”, el “como” es una solución y que es lo que estas solucionando por medio de ese problema y que identifiques cual es la tarea a realizar, luego de esto veras que estas en capacidad de proponer tú mismo las soluciones.

LUIS GIOVANNI CASTAÑEDA RAMIREZ

Terapeuta Transpersonal
Sesiones terapéuticas, charlas y talleres enfocados a la comprensión de ti mismo y cada una de tus situaciones.


lunes, 10 de septiembre de 2018

¿HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE DE NUESTRAS IDEAS?




"El mayor miedo del ser humano es no pertenecer" 
Ricardo Cortés

Si una de las mayores y más profundas necesidades del ser humano es reproducirse, su mayor miedo es no poder hacer parte de algo, por eso quizá su afán de reproducirse, porque asegura la pertenencia de su especie.
Desde antes de nacer, en el vientre de mamá, ya pertenecemos, no conscientemente, pero a nivel inconsciente ya hacemos parte de algo, ¿de qué? Pues de mamá y sus emociones, sus sentimientos, su memoria. Ahí podemos sentir algo de seguridad a pesar de los conflictos que mamá genere, pero no es por mucho tiempo, pasados unos meses salimos y nos encontramos con la antítesis de la seguridad, el mundo exterior. Comenzamos entonces a generar ese miedo primario, ese terror inconsciente a no pertenecer, ¿a qué? a algo, lo que sea que nos devuelva esa “seguridad” perdida, porque antes de querer reproducirnos lo que buscamos es sobrevivir, o por lo menos así lo entiende nuestro cerebro y nuestra mente no consciente, y ese sentido arcaico nos lleva a buscar esa sensación de pertenencia. Y de esa manera nos unimos a nuestro clan, a los nuestros, a sus ideas y a su manera de ver el mundo, a su manera de experimentar la vida. Ya pertenecemos, ya estamos seguros, eso sí, sin importar el precio. Y así continuamos intentando pertenecer a algo, casándonos con ideas que vamos encontrando en nuestro camino, ideas que de preferencia validen en parte nuestra pertenencia al clan, a nuestra familia. Y seguimos y cultivamos ideas, creencias, maneras de ver y reaccionar ante el mundo, y así mismo nos “estrellamos” continuamente porque siempre vamos a encontrar a otros que se casaron con ideas diferentes, y aumentamos el nivel de pánico y la necesidad de pertenencia.
Pero ¿y cuál es el problema con pertenecer? Que si no somos conscientes de ello y nos casamos con esa pertenencia y sus ideas, nos limitamos, nos llenamos de miedo y vivimos desde el miedo haciéndonos el mundo más “pequeño e inseguro”. El problema no es pertenecer, tener una idea, el problema es ligarse a ella de por vida.
Queremos ser libres, pero buscamos de mil maneras las barreras que nos lo impiden.
Somos seres cíclicos, todos, no solo las mujeres, cambiamos constantemente, el cuerpo, el cerebro mismo hace conexiones diferentes cada momento, por eso no es el mismo de ayer, las células mueren y nacen otras nuevas, nuestra fisionomía cambia así como cambia todo en la naturaleza, de la cual somos parte solo que a veces la consideramos algo independiente de nosotros, somos energía viva, en movimiento, no estática, no muerta ¿entonces porque empeñarnos en volvernos inalterables? ¿Por qué si nuestro cuerpo y nuestro entorno cambian constantemente tenemos que negarle esa posibilidad a nuestra mente y nuestros pensamientos? ¿Acaso no son parte de nosotros como nuestro cuerpo?, y la respuesta es por miedo, terror a salir de una repetición estéril y entrar en nuestra esencia creativa como anotaría  Alejandro Jodorowsky.
Y ahí es cuando disfrazamos esa libertad tan anhelada con máscaras que llamamos dogmas, creencias, visiones sobre el mundo y posiciones radicales sobre la vida. Queremos ser libres pero nos atamos una cadena y un grillete a nuestros pies con ideas pre concebidas, con prejuicios y con VERDADES, porque nos encanta ser poseedores de la verdad.
¿Porque no nos permitimos ser unos hoy y mañana otros? ¿Por qué lo que hoy pensamos lo tenemos que grabar en piedra? quizá para luego sentir que hay algo que nos puede traer un beneficio en este afán de libertad y sentirnos mal porque ante todo, incluso antes de nuestro bienestar, está la estéril lealtad que juramos a nuestros ideales por miedo a nosotros mismos, por miedo a aceptar nuestra naturaleza cíclica y cambiante.
Intentemos por un día no casarnos con nuestras ideas, con la visión que tenemos de las cosas a ver qué pasa.
¿Será que nos descargamos un poco?, ¿será que nos aligeramos?, ¿será que chocamos menos con nuestro entorno?, ¿será que al menos por un día nos sentimos realmente libres?
Quizá sea eso lo que pase, quizá no, pero por un día nos habremos permitido ser uno con nuestra naturaleza cíclica, por un día habremos salido del miedo insano, por un día al menos antes de partir habremos experimentado ese sentimiento de unidad con el todo que tanto buscan las filosofías antiguas, por un día habremos dejado de  lado los conceptos que intentan definir, limitar lo que es espiritualidad y nos habremos reconocido como parte viva de la naturaleza. Pero esto no lo propongo como un tema social de inclusión, aunque pueda servir no es mi intención, es algo que va mucho más allá de ello, no es que por un día estemos de acuerdo con las ideas de los demás, pues siento que así volvemos a caer en lo mismo, volvemos a caer en mandar hacia afuera la responsabilidad propia, no, no es estar de acuerdo con todo y todos, es por un día estar en desacuerdo con nosotros mismos, con nuestras ideas y nuestros juicios. No es que por un día seamos otros, porque volveríamos a definirnos a limitarnos, es que por un día no seamos nosotros.
No busquemos la libertad, que para mí es sinónimo de espiritualidad, en la limitación, en definiciones y conceptos, es más, no la busquemos, solo permitámosle su expresión.

Este articulo responde a una idea propia no a una verdad, una idea que tengo hoy y que espero usted encuentre más adelante refutada por mi mismo en un articulo diferente.
No nos casemos con nuestras ideas ideas.

Luis Giovanni Castañeda Ramírez
Terapeuta Transpersonal
Sesiones terapéuticas, charlas y talleres con un sentido psicológico y espiritual

martes, 4 de septiembre de 2018

¿CÓMO EXPLICARIAS TU DEPRESIÓN?



Entrar en un estado depresivo no es estar triste ni estar molesto aunque quizá en la mayoría de los casos un estado depresivo incluye estas emociones, pero sin ser ellas en si las que lo definen.
Una depresión puede ser algo que juega con lo abstracto, algo que, así como biológica o psicológicamente es medianamente comprensible, puede ser casi imposible de explicar desde lo racional a otra persona que no la haya experimentado. ¿Cómo explicarle un color a un invidente de nacimiento?
Aquí en los terrenos de la mente y las emociones todo es subjetivo. Que su entorno, que un trauma, que la serotonina, que la dopamina…todo eso y mucho más son apenas pequeñas linternas que se intentan encender en medio de la absoluta oscuridad, porque realmente un estado depresivo va mucho más allá de una u otra teoría, es entrar, en todo el sentido de la palabra, en nuestro interior, es irse a tientas, a oscuras hacia nuestra propia sombra, es caer en nuestro propio abismo y no ver una sola manera de salir de ahí. Podemos gritar y patalear, sin que la depresión sea una pataleta, podemos llorar o desear morir sin que aun así esa posibilidad sea un alivio, porque en muchos casos tomamos en consideración opciones como la muerte para terminar sintiendo que ni aun ese ultimátum es algo que pueda aliviar, y cuando terminar con todo no da paz ¿Qué más podemos esperar?, es como someterse a ver mil opciones sin que una sola nos satisfaga.
La depresión es algo complejo, es un estado, pienso yo, a integrar y a comprender más que a eliminar, la depresión no es una, ella y el afectado son uno solo y así mismo son diferentes en cada caso. Una situación así incluye tanto lo mental como lo físico y emocional y por ende lo espiritual, porque aunque parezca paradójico, es ahí precisamente en ese hueco oscuro en donde nuestro espíritu tiene la posibilidad de manifestarse, es el escenario perfecto para su expresión, porque ahí en ese terreno ni el ego se salva, el también queda expuesto a pesar de ser él el responsable de la mayor parte del conflicto. Es aquí donde tocamos fondo y podemos dar chance a algo más allá de la falsa seguridad en la que diariamente nos envolvemos, falacia que nuestro ego monto y que nos anestesia ante cualquier impase. La depresión sea quizá eso, quitarse un poco de esa anestesia.
Por esto considero que es un terreno perfecto para la expresión espiritual, porque contrario a muchas teorías románticas, considero que los terrenos de la consciencia y la espiritualidad son difíciles de asimilar porque nos enfrentan con nosotros mismos como realmente somos. El que no ha visto a Dios cuando lo ve se asusta, dice la cultura popular.
Con este artículo quiero hacer una invitación a quienes tengan un ser cercano con depresión a que brinden su acompañamiento y sobretodo su comprensión libre de prejuicios. Una persona en un estado depresivo no es ni perezosa, ni aprovechada, ni mentirosa o débil, una persona con depresión es solo alguien con una oportunidad excepcional de trascendencia.
La depresión no es solo un tema que se incluye dentro de los mayores causales de suicidio o incapacidad laboral, sino una de las mayores oportunidades de trabajo y conocimiento de sí mismo, por eso esta invitación no es solo para los familiares o cercanos al afectado, sino para el deprimido en sí. ¿Usted esta o pasa por estados depresivos?, no los desaproveche, aunque sea tirado en la cama queriendo morir, vívalo, viva ese estado, no luche contra él porque puede terminar perdiendo, por el contario obsérvelo, intégrelo, reconózcase en esos momentos y se dará cuenta de cómo luego de esa ola de emociones que lo perturban llegan otras que le pueden ser beneficiosas para sus objetivos, porque si de algo me he dado cuenta con mi experiencia, no solo al trabajar con personas deprimidas, sino como alguien que ha vivido con ello, es que luego de un estado de depresión severa, llega una explosión de creatividad, es como el subir y bajar de una ola, porque todo es cíclico, solo que no lo queremos ver, y como alguien me dijo algún día “yo creo que si soy feliz, solo que no me doy cuenta”, la depresión es eso, la oportunidad para reconocer, quizá no la felicidad que para mí es algo más abstracto que la depresión, pero si la tranquilidad que habita en nuestro interior, porque no puede existir la una sin la otra, no podríamos reconocernos como depresivos sin haber experimentado lo contrario.


Luis Giovanni Castañeda Ramírez
Terapeuta Transpersonal
Procesos de desarrollo de consciencia, sesiones terapéuticas, charlas y talleres con un enfoque psicológico y espiritual.

miércoles, 25 de abril de 2018

¿LA VIDA ES PERFECTA?


¿LA VIDA ES PERFECTA?

Sí.  Pero cuidado, no estoy diciendo que la vida sea bella o fea, que sea buena o mala, no, la vida solo  es un espacio en el cual vinimos a hacer lo que tenemos que hacer, es como una escuela, con muchas materias, unas que ya aprobamos y otras que aún no y por eso tenemos que asistir de nuevo, la vida es un cumulo de experiencias que contienen espacios, tiempos, situaciones, personajes, emociones, la vida y todo lo que ella contiene es subjetiva, es una sola pero al mismo tiempo diferente para cada quien, no tiene una realidad exacta, no tiene una identidad. Afirmar severamente que la vida es bella sin incluir que la vida puede ser horrible, afirmar que la vida es justa sin incluir que es implacable e injusta, afirmar que la vida es “lo bueno” sin incluir que quizá también sea “lo malo”, no es más que tratar de engañarnos a nosotros mismos.
¿Cómo puedo saber que existo si no existiesen otros?, ¿Cómo podría saber que algo es blanco si no conozco el negro?, nada es total, todo tiene su par, su complemento, todo necesita su contrario, su opuesto para poder existir, todo se crea a partir de dos polos, toda la realidad está basada en la relación, todo existe porque alguien más considera que existe, cada uno de nosotros existimos porque alguien, muchos más, consideran mentalmente que existimos, nada tiene una realidad independiente, cada cosa en esta vida depende de la relación con otros para existir. Imagine algo, imagine que cada una de las personas que lo conoce a usted y que lo han visto a usted en algún instante de la vida, así sea cruzándose en la calle, o que simplemente sepan de su existencia, dejaran de pensar en usted, ¿Qué pasaría?, usted ya no existiría.
De esta manera podemos entender que la vida no es bella únicamente, eso es un “contentillo” que nos damos y que muchas religiones, canciones, poemas y demás expresiones humanas nos han querido hacer ver, la vida es tan bella como horrible, es tan justa como injusta, es tan luminosa como oscura, tan placentera como dolorosa, la vida solo es eso, la vida, y es el mejor y en este momento, único campo de acción que tenemos, la vida en este plano terrenal es lo único que tenemos, la única estructura que poseemos para poder poner en marcha el proyecto que somos, porque eso somos, un proyecto, por eso la vida es perfecta, con sus ires y venires, con sus alegrías y tristezas, con el placer y el dolor, la vida es perfecta tal cual esta, que algunas situaciones no nos gusten es apenas obvio, pero eso no quiere decir que la vida sea solo un extremo, que sea un concepto el cual podemos encerrar en un lado positivo o negativo.
Comprender esto nos ayuda a relacionarnos mejor con la vida, a hacernos responsables de nuestro actuar y por ende de los resultados de este. Comprender esto nos ayuda a vivir realmente, no a jugar a vivir, comprender esto nos ayuda a entrar en relación con la vida, sin evitarla, comprender esto nos ayuda a ir con la corriente no a ir en contra de ella, comprender esto nos despierta, nos saca del  sueño en que vivimos, sueño en el cual esperamos eternamente y sin descanso llegar a una vida como consideramos que debería ser, anhelando un futuro que nunca va a llegar tal cual lo imaginamos porque cuando conseguimos alguno de los aspectos que queremos de ese futuro ideal, llenamos el vacío que queda con otra cosa, con otro tema a conseguir, vagamos por el tiempo eternamente como errantes dormidos, nos morimos dormidos comiéndonos el cuento que éramos los más despiertos.
La vida es simplemente eso, los juicios los ponemos nosotros, la vida es perfecta, el mundo es perfecto tal cual es para nuestro aprendizaje.

Dedicado a Tristán Y Bowie, espero que algo de esa justicia que se hace real cuando admitimos la injusticia se pose sobre sus caminos.

Luis Giovanni Castañeda Ramírez
Terapeuta Transpersonal
Sesiones terapéuticas, charlas y talleres enfocados al conocimiento de sí mismo desde una perspectiva psicológica y espiritual.


miércoles, 28 de febrero de 2018

EL PRIMER PASO O LA VERDADERA HAZAÑA DEL HÉROE


Antes de mover un brazo o una pierna debo querer hacerlo, de esta manera mi intención se transforma en acción.

Y así es, el primer paso para solucionar cualquier situación compleja en mi vida es QUERER HACERLO, de lo contrario daremos vueltas alrededor de dicha situación sin lograr solucionar nada, solo conformándonos con “pañitos de agua tibia” que a la larga lo único que hacen es que esa situación, que no es más que energía acumulada por una emoción no resuelta, se vuelva incontrolable haciéndonos caer cada vez desde una altura mayor.
Sé que en muchas ocasiones hemos querido cambiar algo que sentimos que nos afecta de una manera negativa nuestra vida, ya sea un problema físico, económico, psicológico, un problema de pareja, de trabajo, en fin, pero que al revisar lo único que vemos es que no ha sucedido nada, y nos llenamos de justificaciones, de frases como “que le hacemos, así soy yo”, o “para eso nací”, o “es que pareciera que el mundo está en mi contra” o peor aún “ese es mi destino”, y precisamente eso es lo que el famoso psiquiatra suizo Carl Jung ejemplifico diciendo “hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente dirigirá tu vida, y tú le llamaras destino”.
Y así damos vueltas y vueltas culpando al mundo, juzgando a la vida, creyendo que somos héroes por soportar una existencia tan difícil cuando lo único que somos es simplemente personas que lograron acomodarse muy bien a su dolor. Eso y nada más.
¿Porque cree usted que no puede cambiar algo que siente que no le aporta un bienestar? Y no nos vengamos con el cuento que si queremos hacerlo, que estamos totalmente dispuestos a cambiarlo, a salir de ese bache, a salir de esa mala situación, porque ni nosotros mismos nos lo creemos, porque si realmente quisiéramos hacerlo simplemente lo haríamos dando ese primer paso, de verdad QUERIENDO HACERLO, no auto engañándonos diciéndonos a nosotros mismos que queremos hacerlo para al final no tomar cartas en el asunto, quedarnos en nuestra comodidad y encima de todo, llenarnos de culpa a nivel inconsciente, y esa culpa de verdad es brava, más brava que la culpa consciente (que realmente es una artimaña de nuestro ego). Pero volvamos al tema, y le repito ¿porque cree usted que no puede cambiar algo que siente que no le aporta un bienestar?, por la simple razón que eso que usted quiere cambiar porque cree que no le aporta, si le aporta, y eso que esa situación difícil le da a su vida es mucho más importante para su inconsciente que lo que usted considera que necesita realmente. Ahora usted se preguntara ¿pero si es tan importante y me aporta, porque lo quiero cambiar?, porque eso no es un deseo, es una necesidad, algo que usted en medio de su proceso de evolución necesita para avanzar, porque lo que no puede cambiar, es decir eso que usted no puede soltar, es lo que erróneamente su inconsciente dicta y su ego lo justifica diciendo o haciéndole creer a usted que lo necesita. Un ejemplo claro de esto es una enfermedad o síntoma físico, usted se enferma (lea con detenimiento, USTED se enferma, no escribí, a usted lo enferman) y esa enfermedad obviamente le trae un malestar físico y emocional, pero si revisa muy en el fondo esa enfermedad le aporta algo, quizá le aporta atención de parte de los suyos, quizá le aporta un lugar en el mundo, un título, un puesto que ocupar, y por eso su inconsciente al ver que eso de alguna manera le sirve para sentirse “seguro” lo mantiene. Entonces, conscientemente queremos cambiar pero inconscientemente no, y ¿Cómo hacemos entonces para poder dar ese primer paso?, lo primero es de verdad querer hacerlo y por medio de la observación de su situación darse cuenta de cuál es el aporte, por incomodo que sea, que ese “problema” le trae a su vida, y a eso si le podríamos llamar valentía, ese es el verdadero héroe, el que enfrenta el origen incomodo de su falsa comodidad, el que se revisa por dentro sin culpar ni juzgar al mundo, el que valientemente decide dar el primer paso.


Luis Giovanni Castañeda Ramírez
Terapeuta Transpersonal
Sesiones Terapéuticas, charlas y talleres enfocados al entendimiento de la mente y comprensión de las emociones desde una perspectiva espiritual.


martes, 13 de febrero de 2018

LA DEPRESIÓN, UN MÉTODO DE SUPERVIVENCIA




¿Quién no la ha sentido?, ¿Quién no ha tenido un “bajonazo”?, creo que en mayor o menor medida casi todos hemos experimentado un estado depresivo, pero no lo confunda con tristeza, no, la tristeza o el dolor es una emoción básica, la depresión es un estado mucho más fuerte, mucho más profundo, es casi inexplicable desde lo racional y en muchos casos a pesar de estar conectado con una determinada situación o shock emocional esta no es fácilmente reconocible muchas veces, esa depresión no tiene una raíz evidente, por ello puede hacerse tan complicada de sobrellevar.
La palabra depresión viene del latín Depressio (hundimiento), que nos remite metafóricamente a ese estado, pues en ese momento lo que sentimos es que nos hundimos, que nos caemos, que nos “bajamos de nota”, en ese momento nos suspendemos o quisiéramos suspendernos como un computador para luego reiniciarnos con más energía. ¿Pero qué sucede realmente en ese estado? Como todas las “enfermedades” o síntomas mejor que tengamos en nuestra vida, son una manera en que nuestro cuerpo reacciona a una información de nuestra mente inconsciente para solucionar algo, para reparar algo que como situación trae implícito un mensaje, por ejemplo, ¿Qué pasa cuando estornudo? Alejo a quien este en frente mío o expreso que el ambiente en el que me encuentro me produce alergia, es decir, no me gusta en donde estoy o con quien estoy, de esta misma manera la depresión es una herramienta que utiliza nuestro cerebro para protegernos. ¿pero cómo es esto?, cuando tenemos una emoción (energía en movimiento) que se ha estancado, sea de hace unas semanas, años, o incluso una emoción estancada en mi inconsciente familiar (árbol genealógico) nuestra mente racional intenta gestionarla, organizarla, de alguna manera archivarla para dar limpieza y orden en nuestra memoria, pero como esa emoción está estancada quizá porque su origen fue una situación que genero un shock muy grande entonces se guarda en la mente inconsciente, pero eso no significa que se ha ido, no, significa que está ahí en espera de ser puesta en movimiento. Luego de esto cuando una emoción de ese calibre no se gestiona, sale a flote en ciertas ocasiones ya sea porque recordamos la situación o porque nuestro cerebro relaciono algo de nuestro ambiente con esa emoción guardada, ejemplo, un niño es insultado por su madre mientras come un sándwich de atún, cuando grande puede generar una alergia al atún o cuando entra en contacto con un sándwich similar puede entrar en depresión porque su cerebro relaciono esa comida con el insulto de su mamá, así de sencillo y complejo a la vez puede ser, así de extraño y casi que ilógico podemos funcionar, bueno en realidad funcionamos casi todo el tiempo de una manera inconsciente y como ese inconsciente no entiende la lógica estamos casi todo el tiempo actuando ilógicamente (si fuéramos tan lógicos y racionales no tendríamos tantas cosas de que quejarnos ¿no le parece?). Bien, esto pasa porque nuestro cerebro busca tres cosas básicamente, la supervivencia, la comodidad y el placer, y dentro de esa comodidad esta hacer las cosas prácticas, y para organizar las emociones las agrupa con símbolos que estaban presentes en el medio ambiente en el que dichas emociones surgieron, esto le permite encontrar mucho más fácil y rápido los archivos emocionales en determinados momentos. Bien, así funcionamos básicamente, ¿pero cómo entra a ser una solución la depresión?, cuando el shock ha sido muy grande, imposible de solucionar por nuestra mente racional, pasa a un nivel inconsciente y actúa en una dinámica que acabamos de ver, luego al no ser gestionada y al manifestarse en diferentes puntos de nuestra vida, es necesario buscar una solución de supervivencia, y que mejor que “apagarse” un rato para no correr riesgo.  Esa depresión entra a ser herramienta de supervivencia del inconsciente y mensajera al mismo tiempo, nos da sin querer queriendo un mensaje el cual deberíamos atender para solucionar algo y al mismo tiempo utiliza una depresión para hacer frente a la cuestión de dicho mensaje, cuando atendemos el mensaje ya no se necesita esa herramienta, y la depresión comienza poco a poco (en algunos casos es inmediato) a ser tratable y luego comenzamos a encontrar las claves para desactivarla. Ejemplo, una mujer está esperando su primer hijo, cuando está por dar a luz recibe la noticia de que su padre (el abuelo del bebe) ha fallecido mientras disfrutaba de un crucero, la tristeza que rápidamente se convierte en depresión embarga a la madre y por ende al bebe que se alimenta de las emociones de su mamá, el bebe nace y al crecer presenta síntomas de depresión recurrentes sin explicación lógica alguna, ¿Qué paso? El origen de su depresión está en la emoción que recibió de mamá en aquel momento y como forma de lealtad a su madre, a su clan (porque para ser bien recibidos por nuestro clan terminamos siendo, incluso sin importar el precio, leales a él) se pone encima una tristeza tan profunda que se convierte en depresión y que él no sabe de donde proviene, ahora, el mensaje seria la necesidad de trabajar con su madre la expresión sana y el duelo adecuado de su abuelo, y la herramienta de supervivencia podría ser algo así, pensemos en que el niño ya grande lo invitan a un paseo con amigos y antes de partir se entristece, los familiares dicen que es que está muy apegado a sus padres y le da miedo irse con gente que no es de la familia, pero realmente es que su inconsciente recuerda que su abuelo murió disfrutando de un crucero, así que para no correr riesgos me deprimo antes de irme de paseo con mis amigos, me deprimo a tal punto que no viajo y mi inconsciente descansa, se siente seguro de nuevo. Así funciona como herramienta, obviamente esto no cuadra dentro de la lógica y de los deseos y derechos que tenemos plenamente de disfrutar de la vida, pero precisamente por eso es importante hacer una toma de consciencia de cada uno de los síntomas que usted pueda presentar, en este caso de una depresión, para así poder gestionarlos y solucionar el conflicto interno.
También una depresión puede actuar como herramienta por el simple hecho de que si estamos en un estado de estrés muy grande corremos el riesgo de pasar una calle sin mirar a los lados por estar distraídos en el “problema”, corremos el riesgo de tomar decisiones que nos afecten negativamente o afectar a otros, corremos riesgo porque al perder el enfoque en nuestra vida por una situación en particular nos volvemos vulnerables, y al deprimirnos queremos dormir, descansar, quedarnos quietos e incluso encerrarnos en casa, ¿no es desde muchos puntos de vista una manera de protegernos?, piense en esto, su pareja lo deja y aparte ve como le ha sido infiel y mantiene otras cinco relaciones, ¿su mente está clara luego de enterarse de esto?, no, por eso se deprime, no por la falta que cometió su pareja, sino como método para que no sufra un accidente o tome una mala decisión, su depresión lo está protegiendo, su inconsciente mando esa solución de supervivencia, y así sucede con cualquier otro síntoma.
Bien, y entonces ¿debemos celebrar la depresión?, tanto como celebrarla no, pero si agradecerle, al hacer esto la aceptamos desde una perspectiva diferente y eso nos permite gestionarla y encontrar el mensaje y el conflicto o la situación de origen para poder trabajarla de raíz, eso nos permite hacer una toma de consciencia para que así cualquier tratamiento que le estemos dando a esa depresión sea cien por ciento efectivo, ¿Por qué? Porque ya no solo vamos a tratar los síntomas, sino que vamos a generar un cambio desde la semilla del “problema”.
Así que cuando entre en depresión vívala, acéptela, no le huya, no intente cambiar su conducta a las malas sino más bien recíbala para que así ella misma le abra los ojos y le haga tomar consciencia para luego despedirla.

Luis Giovanni Castañeda Ramírez

Procesos de desarrollo de consciencia. 
Sesiones terapéuticas, charlas y talleres enfocados al estudio de la mente desde una perspectiva espiritual.